EL PERONISMO VUELVE A GOBERNAR MARCOS JUÁREZ TRAS MÁS DE MEDIO SIGLO

Por Redacción de Página Abiertapaginaabierta.com.ar
Lunes, 7 de septiembre de 2026

MARCOS JUÁREZ.— Las urnas del sudeste cordobés arrojaron un resultado con impacto tectónico para el escenario político provincial y nacional. Germán Font se convirtió en el intendente electo de Marcos Juárez al alcanzar una victoria aplastante que pone fin a 53 años de sequía para el justicialismo local. El triunfo adquiere una carga simbólica superlativa: ocurrió en el distrito conocido como la cuna de la coalición Cambiemos.

Con el 100% de las mesas escrutadas, los números oficiales de la Junta Electoral ratificaron la contundencia del «batacazo»:

  • Germán Font (Generación MJ): 46,09% de los votos.
  • Pedro Dellarossa (Marcos Juárez Puede / PRO): 19,99% de los votos.
  • Gerardo Pasquali (Marcos Juárez Despierta / UCR-PD): 17,31% de los votos.

El derrumbe de un bastión y la dispersión opositora

La diferencia de más de 26 puntos porcentuales sobre el exintendente Pedro Dellarossa expone el desgaste y la fuerte fragmentación de las estructuras de la derecha tradicional. En 2014, Marcos Juárez funcionó como el laboratorio experimental donde germinó la alianza entre el PRO y la UCR que llevó a Mauricio Macri a la presidencia. Doce años después, ese mismo esquema electoral acudió a las urnas quebrado en múltiples listas y sin una conducción unificada.

A la división de la oposición se sumó otro factor clave: la ausencia de La Libertad Avanza. La fuerza oficialista nacional decidió no presentar candidato propio tras no lograr acuerdos locales. De este modo, quedó huérano un electorado que en los comicios generales previos había respaldado masivamente a la figura de Javier Milei con más del 44% de los sufragios en este distrito.

El factor Llaryora y la construcción local

El ingeniero agrónomo de 36 años, Germán Font, quien posee un marcado perfil cooperativista agrario y experiencia en la gestión pública de la bioagroindustria provincial, implementó una estrategia estrictamente enfocada en la agenda vecinal. A través del sello vecinalista «Generación Marcos Juárez», Font articuló un frente amplio que aglutinó a clubes, referentes barriales e instituciones intermedias.

A pesar del tono local de su campaña, el triunfo fue capitalizado de inmediato por el «cordobesismo». El gobernador Martín Llaryora fue uno de los primeros en celebrar públicamente el resultado, calificándolo como un triunfo propio del oficialismo provincial. Llaryora convocó formalmente al intendente electo a una reunión de trabajo este mismo lunes en el Centro Cívico de la capital para coordinar la transición y la agenda productiva de la ciudad.

«Venimos a cambiar la forma y a resolver los problemas de la gente. Marcos Juárez tiene que recuperar el brillo de aquel corazón productivo que fue en algún momento», declaró el intendente electo a los medios locales tras consolidarse la victoria.

Apatía y alarma en los partidos nacionales

El único dato sombrío de la jornada democrática radicó en el nivel de asistencia a las urnas. La Junta Electoral confirmó que votó apenas el 62% del padrón habilitado (unas 15.495 personas sobre un total de 24.803). Esta cifra representa un marcado descenso frente al 69% registrado en los comicios del año 2022, evidenciando una notable apatía ciudadana ante las ofertas electorales tradicionales.

El fuerte revés en Marcos Juárez encendió las luces de alarma en los principales despachos de la oposición nacional. Dirigentes como el diputado radical Rodrigo de Loredo advirtieron de inmediato que este resultado debe servir como una «advertencia» urgente para ordenar los personalismos de cara a los próximos turnos electorales. Mientras tanto, el peronismo unido demuestra que, incluso en los enclaves socioproductivos históricamente más refractarios a su doctrina, la articulación territorial y la gestión local son capaces de revertir hegemonías de más de medio siglo.