La mayor productora avícola de la Argentina encadenó con candados sus accesos en Concepción del Uruguay. La medida drástica deja a 950 familias sin sustento y profundiza una crisis sectorial marcada por deudas millonarias y parálisis operativa.
Por: Redacción Actualidad
Jueves, 28 de mayo de 2026
El gigante avícola argentino entró en fase crítica. De manera sorpresiva y sin notificaciones formales previas, la empresa Granja Tres Arroyos clausuró por tiempo indeterminado las operaciones de su emblemática planta «La China», ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Los operarios del primer turno que se presentaron a trabajar en la madrugada del miércoles descubrieron vallas, cadenas y un cartel de la dirección que confirmaba el cese inmediato de las actividades.
La decisión de la compañía, que faena cerca del 35% de la producción de pollos del país, pone en riesgo directo 950 puestos de trabajo y genera un fuerte impacto económico en la región.
Las razones de la empresa: conflicto gremial y asfixia financiera
A través de un comunicado institucional, el directorio de la firma justificó el cierre argumentando una «delicada situación financiera». La empresa arrastra complicaciones severas debido a:
- La caída de las exportaciones tras barreras internacionales por gripe aviar.
- La quita de subsidios energéticos y costos operativos en alza.
- Las medidas de fuerza sindicales, a las que tildaron de «inflexibles y desproporcionadas», denunciando jornadas de trabajo a desgano, paros constantes y bloqueos de camiones.
La firma arrastra un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) presentado a fines de 2024, acumulando deudas impositivas y más de 200 cheques rechazados en el sector financiero.
La respuesta obrera: «La comida de nuestros hijos no espera»
Desde la vereda de los trabajadores, representados por el Sindicato de la Carne y el STIA, el panorama es de absoluta desesperación. Desmienten que la planta no fuese rentable y aseguran que se mantenía un ritmo de faena de hasta 180.000 pollos diarios.
«No nos notificaron nada, nos encontramos con los portones cerrados», denunció Maximiliano Salazar, delegado de los trabajadores. Según relataron los propios empleados, el conflicto escaló porque la firma pretendía abonar los salarios adeudados de abril y mayo en esquemas fragmentados de hasta 10 cuotas. La irregularidad salarial provocó cortes de servicios básicos en los hogares y severas deudas familiares.
Negociaciones estancadas
Ante la gravedad institucional de la parálisis, la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de Entre Ríos convocó de oficio a una audiencia de conciliación urgente en las últimas horas. Sin embargo, las gestiones fracasaron rotundamente: las partes firmaron un acta de no acuerdo debido a la falta de propuestas superadoras para cancelar la deuda salarial, pasando las negociaciones a un cuarto intermedio.
Mientras las familias obreras se movilizan hacia las rutas de la provincia para visibilizar el reclamo, el mercado alimenticio interno prevé un inminente desabastecimiento de carne aviar y un consecuente aumento de precios en las góndolas nacionales, evidenciando que el colapso de Granja Tres Arroyos excede los límites entrerrianos.