En una reunión clave en la Conferencia Episcopal, monseñor Marcelo Colombo recibió a un grupo de intendentes del Conurbano y al ministro Gabriel Katopodis. Coincidieron en un diagnóstico «crudo» sobre el deterioro social y acordaron institucionalizar un espacio de trabajo conjunto.
BUENOS AIRES – Bajo un clima de máxima preocupación por la situación social en los barrios más postergados, la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) mantuvo este miércoles y jueves una serie de encuentros con referentes políticos y sociales del peronismo bonaerense. La cita, encabezada por el presidente del Episcopado, monseñor Marcelo Colombo, tuvo como eje central la coordinación de esfuerzos ante lo que definieron como una «aceleración de la crisis» en el Gran Buenos Aires.
Un diagnóstico compartido: «Multiempleo y deudas»
Durante el encuentro, los intendentes expusieron la realidad de sus distritos, marcada por una caída estrepitosa del poder adquisitivo. Según fuentes presentes en la reunión, se analizó el fenómeno de familias que, aun teniendo hasta tres trabajos, no logran cubrir la canasta básica o caen en el endeudamiento para pagar servicios básicos.
- Asistencia alimentaria: Se advirtió un aumento crítico en la demanda de los comedores comunitarios y parroquiales de Cáritas, que hoy funcionan como el principal termómetro social.
- Vulnerabilidad juvenil: Los jefes comunales alertaron sobre el avance del narcomenudeo y las adicciones en los jóvenes ante la falta de expectativas laborales formales.
Protagonistas y próximos pasos
De la reunión participaron figuras de peso en el armado territorial del PJ, como los intendentes Fernando Espinoza (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mariel Fernández (Moreno), Ariel Sujarchuk (Escobar), Andrés Watson (Florencio Varela) y Pablo Descalzo (Ituzaingó). También estuvo presente el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, quien destacó la necesidad de que el Estado provincial y la Iglesia actúen como «escudo» frente al ajuste nacional.
Como resultado inmediato, se anunció la puesta en marcha de una mesa de diálogo multisectorial y apartidaria. La agenda continuará la próxima semana con una reunión técnica junto al Obispo de Quilmes, Carlos Tissera, referente de la Pastoral Social, para regionalizar estos encuentros y articular acciones de asistencia directa.
Señal política
Este acercamiento no solo busca soluciones logísticas, sino que representa una fuerte señal política. Al recibir a los dirigentes peronistas —y también al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri— la Iglesia reafirma su rol como mediadora institucional y espacio de articulación frente a un escenario social que los obispos describen como «extremadamente delicado».