En una masiva muestra de fuerza frente a la Casa Rosada, la Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó este jueves 30 de abril de 2026 una movilización en rechazo a las políticas económicas y la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. El acto, realizado en la víspera del Día del Trabajador, marcó un endurecimiento en el discurso sindical, advirtiendo sobre una profundización del conflicto social.
Convocatoria y asistencia
Aunque los organizadores no difundieron una cifra oficial exacta, las columnas sindicales y de movimientos sociales colmaron la Plaza de Mayo y las arterias aledañas como Avenida de Mayo y las Diagonales.
- Volumen de gente: Se observó una plaza ocupada en su totalidad en los sectores habilitados, con una asistencia que diversos medios calificaron como multitudinaria.
- Participantes: Además de los gremios cegetistas, se sumaron las dos CTA, movimientos sociales y referentes del peronismo.
Síntesis de los discursos
El acto central comenzó a las 15:30 horas con la lectura de un documento compartido y las palabras del triunvirato de mando: Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros). Los ejes principales fueron:
- Crítica al ajuste: Los oradores señalaron que «el ajuste ya no se soporta más» y que los indicadores sociales reflejan un «retroceso en la calidad de vida».
- Reforma Laboral: Calificaron la iniciativa oficial como un ataque a los derechos adquiridos que «destruye el trabajo digno».
- Advertencia de paro: Si bien no se anunció una fecha concreta, los dirigentes afirmaron que «se acabó la paciencia» y que, de persistir el modelo, se avanzará hacia un nuevo paro general.
- Alternativa política: Hicieron un llamado a construir un proyecto de cara a 2027 que tenga a la justicia social como eje central.
- Desde el sindicalismo: Sergio Palazzo (Bancarios) advirtió que el humor social está alterado y que el programa económico «está llegando a su fin» debido a la pérdida de poder adquisitivo.
- Reacción del Gobierno: Fuentes de la Casa Rosada le «bajaron el precio» a la movilización, tildando de «caraduras» a los dirigentes y cuestionando que la marcha se realizara un jueves en lugar de celebrarla el propio feriado del 1° de mayo.
- Interna gremial: A pesar de la unidad mostrada en el escenario, persiste el debate interno sobre la intensidad de las medidas de fuerza, con sectores que ya presionan por una huelga de 36 horas.