Buenos Aires, 27 de abril de 2026 — Una investigación sobre las declaraciones juradas (DDJJ) de altos mandos del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) ha desatado un fuerte debate sobre posibles conflictos de intereses. El foco de la controversia recae sobre Fabián Marcelo Bello, actual Gerente de Desempeño y Economía del organismo, cuya última presentación patrimonial revela que posee inversiones en compañías del sector energético que se encuentran bajo la órbita de control del propio ente.
Inversiones y conflicto de interés
Según informes publicados por medios como Realpolitik, la DDJJ 2024 de Bello muestra participaciones financieras en firmas reguladas. Esta situación plantea una contradicción ética y legal, ya que su gerencia es clave para la evaluación del desempeño económico de las prestadoras de gas, lo que podría derivar en negociaciones incompatibles con la función pública.
Otros frentes judiciales en el organismo
El caso de Bello no es el único que sacude la transparencia del ENARGAS en las últimas semanas:
- Enriquecimiento ilícito: El gerente de Recursos Humanos, Eric Oscar Salomone Strunz, enfrenta una denuncia penal tras detectarse que su patrimonio declarado creció casi 100 veces entre 2020 y 2024.
- Créditos bajo sospecha: Una ampliación de la denuncia contra Salomone Strunz investiga un crédito hipotecario privado por más de $70 millones, sospechando de vínculos con otros funcionarios internos para facilitar este tipo de movimientos.
Impacto institucional
Estas revelaciones coinciden con un proceso de reordenamiento en el organismo, que recientemente oficializó la Resolución 435/2026 para cambiar el esquema de obras de expansión de redes de gas tras 17 años. La sombra de los conflictos de intereses sobre las gerencias técnicas y económicas pone en duda la objetividad de los nuevos controles y regulaciones que el Gobierno intenta implementar en el mercado energético.