Ayer se conoció el decreto presidencial por el cual el histórico sable de San Martín dejará de estar exhibido en el Museo nacional para regresar a la ofician del jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Contrariando la decisión de la familia del Brigadier general Juan Manuel de Rosas, quien fue el depositario del sable corvo por voluntad de San Martín, el presidente Milei firmó una resolución por la cual se decidió que el arma utilizada por el Libertador de América regrese a la custodia privada.
Recordemos que el General San Martín le había entregado su sable personal a Rosas después que este enfrentara a Inglaterra y Francia en lo que se conoció como la guerra del Paraná, en reconocimiento por la valentía con la que defendió la Soberanía Argentina.
A su vez, el Brigadier General le pidió a su hija Manuelita Rosas de Terrero que donará el sable, a su muerte, con la única condición que fuera expuesto para que todo el mundo pudiera observarlo.
Así sucedió, hasta que en la década del 60, un grupo de la Juventud Peronista lo robó del Museo para canjearlo por el cuerpo de Evita, desaparecido desde el 55, tras la caída del general Perón.
El sable fue rescatado durante la presidencia de cristina Kirchner quién, cumpliendo con el mandato familiar de los descendientes de Rosas, llevó, otra vez, la reliquia al Museo.
La decisión del gobierno es más un deseo personal de Milei que una cuestión de Estado. cerca de los jefes de Granaderos hablan sobre la posibilidad que el 7 de Febrero, cuando se recree la Batalla de San Lorenzo, en los alrededores del Convento, aparezca el primer mandatario vestido con el traje del Regimiento, blandiendo el sable corvo.
Por otro lado no es difícil suponer que este gobierno está en las antípodas del pensamiento federalista del Brigadier Rosas, y que el solo hecho que San Martín lo escogiera para donarle su sable les genera odio y desprecio.
Ayer por la tarde, después de conocerse la decisión presidencial, la familia de manuela Rosas de terrero realizó una presentación para evitar el uso indebido porque consideran que, sacarlo del Museo, es no respetar la decisión final de Rosas.